lunes, 25 de febrero de 2013

LOS NIÑOS NO SON INOCENTES



Hoy me preguntaron cuantos tipos habían pasado por mi cama.

No supe que responder.

No suelo llevar la cuenta de los hombres con los que me acuesto ni una agenda de los hombres con los que he repetido plato– que sería muy breve - pero si la tuviese sería mucho inferior a la de los hombres con los que he "intimado" … y a eso me refiero a los hombres con los que he follado en la cocina, en el baño de casa, en el sofá, en los baños públicos, cuartos oscuros, parques, saunas, portales, coches, calle, playa, tren, bus y taxis (con taxistas incluidos).

Ya imaginarás, no hay agenda que aguante tanto líquido seminal ni resortes que aguanten tanto brinco... he allí la variedad de los lugares.

No recuerdo especialmente cuándo es que mi precoz vida sexual se inició, sé que fue precoz y no siempre con chicos. No, al menos no cuándo rondaba los seis o siete años y mis juegos incluían chicos y chicas ¿Primos y primas? Es lo que tiene ser latino : siempre la familia primero.

El lugar en el que nací, como casi todos los lugares en Perú por esos años, se sufría de apagones consecuencia del terrorismo. Los niños no teníamos otra cosa que hacer que juntarnos y gastar el tiempo juntos jugando “a las escondidas” “a la chapada” “ a la botella borracha” “ a la casita” y algún que otro juego inventado por quién les escribe para incentivar alguna pequeñuela aventura "sexual" en mis compañeros de juego. Yo era, con esa edad, infinitamente curioso y peligrosamente sexual …

No recuerdo cuándo es que empecé  a relacionarme sexualmente  hablando exclusivamente con chicos ni porqué, no recuerdo tampoco haber sufrido algún trauma sexual como violación o “buying” cuando era niño.
A ciencia cierta no eran otros los que me animaban o me acosaban a “hacerlo”

Siempre fui yo quién empezaba con los juegos subidos de tono.

Disfrutaba sentándome en la pierna de los amigos de mi padre y empezar a moverme disimuladamente para provocar erección en ellos… era yo el que incentivaba a mis compañeros de colegio a jugar a la “cachadita” en los baños, era yo el que amenazaba a mi primo a que me follara de lo contrario lo acusaría con mi madre de tocarme el culo. El peligro era yo.

No creo en la inocencia de los niños ¿Cuán inocente puede ser un niño que a los 7 años le pide a su primo de catorce que lo duche  con el sólo y único propósito de verle la polla y provocarle una erección?¿ Cuán inocente es un niño que la única diversion que le encuentra a jugar a las "escondidas" es a esconderse con algunos de sus compañeros teniendolo detrás suyo?¿ Cuán inocente es un niño que usa su inocencia para provocar a cuánto hombre se le acerque?

No sé los demás , pero mi niñez la exploté y no necesariamente en la inocencia.